Museo Nacional Romano en las Termas de Diocleciano

Duración 3 horas.
Auriculares obligatorios para los grupos.
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Visita Termas de Diocleciano: el Museo Nacional Romano

Una de las cuatros sedes del Museo Nacional Romano, objetivo de nuestra visita guiada, se ubica en los espacios supérstites del conjunto monumental de las Termas de Diocleciano, construidas en 298-306 d.C. Se consideran el mayor establecimiento termal de época romana, con una superficie de alrededor de 13 hectáreas y una capacidad de 3000 personas.
La serie de aulas centrales (calidarium, tepidarium, frigidarium y natatio) fueron transformadas por Miguel Ángel para la construcción de la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, y también para el Convento de los Cartujos, entre 1561 y 1566.
En 1700 el conjunto fue objeto de ulteriores intervenciones, con la Unidad de Italia se convirtió en propiedad estatal, y en 1889 se dedicó definitivamente a Museo Arqueológico.
Últimamente se ha reabierto al público el Claustro pequeño con un nuevo montaje inaugurado en ocasión del segundo milenario de Augusto, junto a la fachada monumental de la natatio y de las grandes aulas adyacentes.

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En el conjunto arqueológico de las Termas de Diocleciano están alojados además el Museo Epigráfico, El Museo Protohistórico y el Museo Virtual de la Vía Flaminia.
Iniciaremos la visita guiada al Museo Nacional Romano entrando al Jardín de los Quinientos, que acoge hallazgos funerarios, aras, estelas y cipos con inscripciones, en mármol y travertino. Proseguiremos la visita ya en el Museo Epigráfico y en la sección didáctica, que está dedicada a los soportes y a las técnicas de inscripción del pasado, a los sistemas alfabéticos del griego y del latín, cuya evolución seguiremos desde la antigüedad hasta el V siglo d.C. Subiendo a la galería superior, el itinerario continuará con la observación de los numerosos epígrafes funerarios, entre los que se destacan aquellos relativos a los gremios o a los oficios de la antigua Roma, que nos cuentan victorias de gladiadores y conmovedoras pérdidas de familiares.
La visita al Museo Nacional Romano proseguirá en la sección temática religiosa, dedicada al culto judío en Roma y al reconocimiento de los primeros símbolos cristianos. Una de las más interesantes de esta visita es la sección dedicada a la magía en la antigua Roma, gracias a la muestra de los hallazgos procedentes de la Fuente de Anna Perenna. Finalmente, el itinerario guiado nos llevará a examinar una serie de piezas vinculadas al Mitraísmo y a otros cultos difundidos en la Roma imperial tardía.
Pasaremos después al Museo Protohistórico, donde ese exponen las evidencias arqueológicas de las culturas del Lacio antiguo de entre XI y VII siglo a. C., procedentes de algunas necrópolis prehistóricas de los alrededores de Roma y del mismo Foro Romano. Bajando las escaleras entraremos al Claustro de Miguel Ángel, con sus laterales de 100 metros de largo, en donde se exponen centenares de obras de época imperial realizadas en mármol.
Regresando hacia atrás, podremos visitar el Claustro Pequeño, donde se expone el montaje con la reconstrucción de las Actas de los Arvales y de los Ludi Saeculares -antiguos cultos refundados en el ámbito de la política augustea- pasando luego a la sala que fue la piscina natatoria de las Termas, en la que se puede disfrutar una escenográfica reconstrucción en 3D en un video proyectado en una pequeña sala, que también alberga la maqueta del conjunto termal.
En las gigantescas Aulas adyacentes encontraremos la reconstrucción del Sepulcro llamado de los Platorini, descubierto en 1880 cerca del Puente Sixto durante la construcción de los espigones del Lungotevere, aquí reconstruido, y dos singulares tumbas de cámara, excavadas en la toba, decoradas una con estucos y otra con frescos, ambas de época republicana, cortadas y transportadas en los años 50 del siglo pasado desde la necrópolis de la Vía Portuense.
Entre los mosaicos de grandes dimensiones llama la atención uno que representa un esqueleto recostado lateralmente y que con el dedo indica la inscripción en griego “Conócete a ti mismo”.