Museos Capitolinos

Duración 3 horas.
Auriculares obligatorios para los grupos.
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Visita Museos Capitolinos: el museo más antiguo del mundo

Es el museo más antiguo del mundo y se remonta a 1471, cuando el papa Sixto IV donó al pueblo romano un grupo de estatuas de bronce conservadas en el Letrán, a las que se añadieron, siempre por voluntad de los pontífices, obras procedentes de las excavaciones de Roma, del Vaticano o bien adquiridas a propósito.
La Pinacoteca fue fundada por Benedicto XIV a mediados del siglo XVIII. Las colecciones arqueológicas se enriquecieron notablemente a finales de 1800, con los hallazgos procedentes de las excavaciones durante la edificación de barrios completos de la ciudad, llegada a ser la capital de Italia.
La visita guiada a los Museos Capitolinos prevé un itinerario en el Palacio de los Conservadores y en el Palacio Nuevo, dotados de fachadas gemelas, que hospedan las salas del Museo. Ambos palacios fueron construidos en el ámbito del proyecto de Miguel Ángel, quien desde 1536 transformó magníficamente, a partir de la fachada del Palacio Senatorio, toda la plaza del Campidoglio, en cuyo centro colocó el famosísimo monumento ecuestre en bronce que representa a Marco Aurelio.

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El Palacio de los Conservadores es el resultado de la transformación del edificio medieval que albergaba las magistraduras civiles, las de los Conservadores. Miguel Ángel lo proyectó según la idea renacentista de recuperación de los elementos clásicos, mientras que, en 1600, se construyó el gemelo de enfrente, el Palacio Nuevo.
La visita guiada a los Museos Capitolinos comienza en el patio del Palacio, en donde admiraremos notables ejemplos de escultura romana, como los restos marmóreos de la estatua colosal de Constantino procedente de la Basílica, en la Vía Sacra. Continuando la visita en el escalón, encontraremos en los muros grandes relieves históricos de importantes monumentos romanos, tres de ellos con hazañas de Marco Aurelio. Seguiremos con el itinerario visitando las diversas salas: la primera, la Sala de los Horacios y Curiacios, pintada al fresco entre 1500 y 1660 por el Caballero de Arpino, que narra los episodios de la historia de los orígenes de Roma. Luego la Sala de los Capitanes, cuyo fresco remonta a finales del 1500 e ilustra famosos acontecimientos de la primera edad republicana. En la siguiente Sala de los Triunfos el itinerario nos llevará a sumergirnos en un verdadero triunfo romano: el de Emilio Paolo, junto a su séquito de soldados festejantes y preciosos botines de guerra. Y es precisamente esta la sala que alberga las célebres estatuas en bronce del Bruto Capitolino, del Spinaro y del Camilo.

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La siguiente Sala de la Loba, cuyas paredes están decoradas con los fragmentos de los Fastos Consulares y Triunfales, alberga el símbolo más emblemático de Roma: la Loba Capitolina. La visita guiada de los Museos Capitolinos continuará en las Salas de los Horti Lamiani, repletas de obras procedentes de las excavaciones que se realizaron en la colina del Esquilino, entre las que se encuentra el busto de Cómodo como Hércules, sublime por su fuerza expresiva, hasta que llegaremos con sorpresa a la grande y luminosa Exedra “vetrata”, diseñada por Carlo Aymonino, lugar de exposición de la estatua ecuestre original de Marco Aurelio, y también de los grandes bronces capitolinos como el Hércules en bronce dorado y los restos del Coloso de bronce de Constantino.
Después llegaremos al Área del Templo de Júpiter Capitolino, dedicado a Júpiter, Juno y Minerva y admiraremos sus restos, que son los imponentes muros de toba de los cimientos. Seguiremos, bajando a la subterránea Galería Lapidaria hasta el Tabularium, el antiguo archivo de Estado, y a través de sus arcadas podremos disfrutar de un espectacular panorama sobre el Foro Romano.
El itinerario de los Museos Capitolinos acabará con la visita al Palacio Nuevo, repleto de esculturas de época imperial, entre las que destaca el Gálata Capitolino o Gálata moribundo, copia romana de una de las estatuas del grupo de Pérgamo, que celebraba la victoria de Attalo I sobre los Gálatas de Asia Menor.