Palacio Barberini y Museo Nacional de Arte Antigua

Duración 3 horas.
Auriculares obligatorios para los grupos.
Reservar >

Visita Guiada Palacio Barberini y Museo Nacional de Arte Antigua: Palacio Barberini

La visita guiada comienza en el Palazzo Barberini, edificio encargado por el cardenal Maffeo Barberini, que se convirtió en Papa en 1623 con el nombre de Urbano VIII, que quería construir una sede de representancia de la poderosa familia Barberini, exigiendo una residencia suntuosa y digna de las familias romanas más prestigiosas.
La construcción del Palazzo Barberini se inició en 1627 bajo la dirección de Carlo Maderno (1556-1629). Un primer proyecto preveía un edificio con una base cuadrada; fue desarrollado, más tarde, un proyecto de edificios con “alas abiertas”, que transformaba el edificio en un palacio-villa, que combina las dos funciones de residencia de representancia de la familia papal y villa suburbana. Este sistema, a través de soluciones comunes a las villas del siglo XVI, aseguraba una perfecta integración del edificio en el entorno circundante.

visita_palacio_barberini_roma

Con la muerte de Carlo Maderno, se hizo cargo de la dirección de las obras de construcción del Palazzo Barberini, el joven Gian Lorenzo Bernini (1598 – 1680). En el patio también trabajó el joven Francesco Borromini (1599-1667). La estrecha colaboración de los dos artistas, ambos vinculados por el proyecto anterior de Maderno, hace muy compleja y controvertida la asignación de varias partes del edificio. El diseño de la logia de vidrio, que visitaremos en nuestra ruta, con el apoyo de un porche profundo, es el núcleo de representancia de la construcción que se centra en el gran tamaño del Salón. Este último, se desarrolla en dos plantas, con gran bóveda pintada al fresco entre 1632 y 1639 por Pietro da Cortona con el Triunfo de la Divina Providencia, la glorificación temporal y espiritual del Papa y de la familia Barberini. La fachada del Palazzo Barberini en Via delle Quattro Fontane marcaba, con las dos entradas a la derecha y a la izquierda del pórtico, la división de las dos alas que sobresalen del edificio: la del sur para el clero y el ala norte ocupada por la rama laica de la familia, en principio por Taddeo, sobrino del Papa Urbano VIII, y su esposa Anna Colonna. La escalera se desarrolla alrededor de un espacio elíptico con extrema ligereza y repite, en su esquema, el modelo del siglo XVI de Palazzo Farnese en Caprarola (del Vignola). Un gran jardín se extendía originalmente al sur del edificio, hasta la tapia (hoy Via XX Settembre) y al este hasta la subida actual de San Nicolás de Tolentino. Fue diseñado como una parte integral del edificio, directamente relacionado con las habitaciones monumentales de la planta principal. En el siglo XVII la mayor parte del jardín se arregló en estilo italiano, con una red regular y figuras geométricas de setos de boso, y fue finalizado con jardines secretos hacia el ala Sforza. En el parque eran criados ciervos, avestruces, camellos y otros animales exóticos. El cardenal Francesco Barberini hizo luego unir el atrio a los jardines a través de una rampa para carruajes. Entre las muchas obras promovidas por el cardenal, que también hacen parte de la construcción, la obra de Bernini, el puente ruinante en ruinas para conectar la Sala del Trono con los jardines secretos.
A finales del siglo XVIII, el jardín fue transformado de acuerdo con el estilo romántico, con la plantación de árboles altos, colocando varias estatuas y una estela egipcia. También durante este período se construyó una conexión con el antiguo palacio Sforza, el palacete de los Barberini.
A finales del siglo XIX, algunas partes del jardín fueron vendidas para la construcción de los edificios a lo largo de Via XX Settembre.

Visita Guiada Palacio Barberini y Museo Nacional de Arte Antigua: Museo Nacional de Arte Antigua

La Galería Nacional de Arte Antiguo, la segunda etapa del itinerario después del Palazzo Barberini, es el resultado de varias donaciones: Príncipe Corsini, Torlonia y más adelante los Chigi. Luego otras donaciones hicieron esta colección tan única, llena de obras maestras, en particular de los siglos XVI y XVII. La colección incluye pinturas del siglo XII, como la imagen de la Virgen y Cristo de Santa María en Campo Marzio, y continúa con algunas cruces del siglo XIII, y pinturas de la escuela de Giotto.
El núcleo más consistente son las pinturas del siglo XVI, como la Fornarina, el famoso retrato que Rafael hizo a su amada y obras de Andrea del Sarto, Beccafumi, Sodoma, Bronzino, Lotto, Tintoretto, Tiziano, El Griego, para llegar a final del ‘500, con las maravillosa Judith que decapita a Holofernes, de Caravaggio.
El siglo XVII está representado por obras de Reni, Domenichino, Guercino, Lanfranco, Bernini, Poussin, Pietro da Cortona y Gaulli.