Villa Giulia

By Jean-Pierre Dalbéra from Paris, France [CC BY 2.0], via Wikimedia Commons
Duración 3 horas.
Auriculares obligatorios para los grupos.
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Visita Museo Villa Giulia

La visita guiada al Museo de Villa Julia, el Museo Nacional Etrusco, comienza a menos de un kilómetro de Porta Flaminia y de Piazza del Popolo, muy cerca de la Vía Flaminia. El Museo de Villa Julia está situado en la espléndida villa renacentista que el papa Giulio III hizo erigir durante su pontificado (1550-1555).
En el proyecto y construcción de Villa Julia participaron famosísimos arquitectos, como Giorgio Vasari, Jacopo Barozzi da Vignola, o Bartolomeo Ammannati; del aparato decorativo de la Villa fueron encargados el mismo Jacopo Barozzi da Vignola, Federico Brandani da Urbino, Prospero Fontana, Taddeo Zuccari, y Pietro Venale da Imola.
La magnífica residencia papal fue así dotada de un arimez, el “palacio”, de tres patios traseros, de un gran jardín con terrazas, escaleras escenográficas, fuentes y un ninfeo, alimentado por el acueducto del Aqua Virgo, el primer “teatro de aguas” de Roma.
En 1889, con la creación del Museo Nacional Romano, Villa Julia se destinó a recibir la sección extra-urbana del nuevo Instituto, conservando los materiales procedentes de la provincia romana. A las primeras colecciones del Lacio se añadieron, en un segundo momento, las propiamente etruscas y que con el tiempo se volvieron preponderantes.
El Museo de Villa Julia reúne los testimonios de las civilizaciones aparecidas en el Lacio entre la edad del Hierro (IX-VII a.C.) y la época romana, y particularmente la que surgió en la parte septentrional de la región comprendida entre el Tíber y el mar Tirreno, la llamada Etruria meridional.
La cantidad de obras famosas, de considerable y excepcional factura, podremos admirarlas a lo largo de la visita guiada a la Villa. Algunas de ellas son: el sarcófago figulino llamado “de los Esposos” desde Cerveteri (530 a.C.); la estatua figulina acrótera de Apolo desde Veio (VI siglo a.C.); las esculturas en toba volcánica (nenfro) del “Centauro” y del “Joven sobre hipocampo” desde Vulci (VI siglo a.C.); el alto relieve en terracota pintada desde el frontón del santuario de Leucotea-Ilizia de Pyrgi, con la representación del mito de los Siete contra Tebas (470-460 a.C.); las láminas áureas -siempre desde Pyrgi- con inscripciones en etrusco y fenicio (finales del VI siglo a.C.); el olpe Chigi desde Veio (640-625 a.C.); la crátera de Euphronios desde Cerveteri (510 a.C.); la cista Ficoroni desde Palestrina (finales IV a.C.) y finalmente las famosas orfebrerías de la colección Castellani (VII siglo a.C. y reelaboraciones del siglo XIX).